En el Perú, mayo marca el inicio del Mes Mariano, una tradición de profunda fe y devoción dedicada a la Santísima Virgen María, Madre de Jesús y ejemplo de amor, humildad y esperanza para millones de familias.
Esta celebración tiene sus raíces en antiguas expresiones de la Iglesia Católica que consagran este mes a honrar a María con oraciones, flores, actos de servicio y reflexión espiritual, fortaleciendo valores como el respeto, la solidaridad y la unión familiar.
Durante estas fechas religiosas, nuestro país vive con especial recogimiento y respeto esta importante manifestación de fe, reconociendo en la Virgen María un símbolo de protección y guía para nuestros hogares.
El Colegio Federico Villarreal expresa su profundo respeto y valoración por el inicio del Mes Mariano, promoviendo entre nuestros estudiantes, familias y comunidad educativa el fortalecimiento de principios, valores y tradiciones que forman parte de nuestra identidad cultural y espiritual.
Que este tiempo sea una oportunidad para renovar la fe, cultivar el respeto y vivir con amor al prójimo bajo el ejemplo de nuestra Madre María.
Este 1 de mayo se celebra el Día del Trabajo en el país y en nuestra Institución Educativa, se desarrolló una charla alusiva a la fecha, a cargo de la maestra Anita Garcia, el mismo que fue dirigido a todos los estudiantes en la formación de la mañana.
Les compartimos el mensaje por el Día del Trabajo
“EL TRABAJO QUE CONSTRUYE NUESTRA VIDA”
Buenos días, estimados docentes, queridos compañeros y compañeras:
Hoy nos reunimos para conmemorar una fecha muy importante: el Día del Trabajo. Pero más allá de recordarla, hoy queremos reflexionar sobre lo que realmente significa trabajar.
Cuando escuchamos la palabra “trabajo”, muchas veces pensamos en adultos: en nuestros padres, en nuestras madres, en personas que se levantan temprano, que salen a esforzarse, que regresan cansadas… pero con la satisfacción del deber cumplido.
El trabajo no es solo esfuerzo. El trabajo es dignidad.
La dignidad es el valor que tiene cada persona por el simple hecho de ser persona. Y cuando alguien trabaja con honestidad, está mostrando ese valor, está aportando, está construyendo un mundo mejor.
Hoy quiero invitarte a pensar en tu familia. En todo lo que hacen por ti. En cada sacrificio, en cada esfuerzo silencioso.
Detrás de cada uniforme, de cada cuaderno, de cada alimento que llega a tu mesa… hay trabajo. Pero sobre todo, hay amor.
Y frente a eso, surge una pregunta importante: ¿Cómo respondemos nosotros a ese esfuerzo?
Porque aunque a veces no lo notemos… nosotros también trabajamos.
Nuestro trabajo es estudiar. Nuestro compromiso es aprender, crecer, formarnos.
Cada tarea que realizamos, cada clase que atendemos, cada esfuerzo que hacemos por mejorar… es parte de nuestro trabajo.
Tal vez no recibimos un salario, pero estamos construyendo algo mucho más valioso: nuestro futuro.
Además, el trabajo no solo cambia lo que hacemos… también transforma lo que somos.
Nos enseña responsabilidad, disciplina, perseverancia. Nos ayuda a descubrir nuestras capacidades. Y poco a poco, nos convierte en mejores personas.
Desde una mirada más profunda, el trabajo también puede ser una forma de servir. De aportar algo bueno a los demás. De dar lo mejor de nosotros mismos.
Por eso hoy, más que celebrar, queremos comprometernos.
Comprometernos a valorar el esfuerzo de nuestras familias. Comprometernos a asumir con responsabilidad nuestro rol como estudiantes. Comprometernos a asumir con responsabilidad nuestro rol como docentes. Comprometernos a asumir con responsabilidad nuestro rol como personal administrativo y de apoyo.
Y comprometernos a dar lo mejor de nosotros cada día.
Porque el trabajo no es un castigo. El trabajo es una oportunidad.
Una oportunidad para crecer, para aprender, para construir una vida con sentido.
Hoy te invito a reflexionar:
¿Qué tipo de persona quieres ser? ¿Qué estás haciendo hoy para lograrlo?
Recuerda: Cada esfuerzo cuenta. Cada decisión suma. Cada día es una oportunidad para avanzar.
Que este Día del Trabajo no pase desapercibido. Que nos inspire a ser mejores, a esforzarnos más y a valorar todo lo que tenemos.
Porque nuestra vida… también es una obra en construcción.
Y cada uno de nosotros es responsable de construirla.